La furia lleva a los Pumas a jugar la final de la Liga MX frente al Cruz Azul

Deportes
18 may 2026
La furia lleva a los Pumas a jugar la final de la Liga MX
La furia lleva a los Pumas a jugar la final de la Liga MX frente al Cruz Azul
El equipo de la UNAM vence 1-0 a los tuzos y logra su pase gracias a la posición en la tabla
El fútbol es una historia de amor. Y los Pumas viven la suya. Registraron uno de sus mejores torneos regulares al terminar como líderes, con solo una derrota. En la liguilla pasaron por todos los infiernos para superar a su rival más repudiado, el América.
Contra Pachuca hubo un sabor agrio en la ida donde el club perdió su identidad por buscar una sorpresa, aunque los únicos que se sorprendieron fueron los propios felinos. Este domingo, gracias a un gol a balón parado del jugador revelación Jordan Carrillo, los de la UNAM jugarán la final de la Liga MX.
Keylor Navas, Rodrigo López, Rubén Duarte, Nathan Silva, Jordán Carrillo (Tony Leone, min. 92), Álvaro Angulo, Adalberto Carrasquilla (Ulíses Rivas, min. 79), Uriel Antuna, Pedro Vite, Robert Morales (Pablo Bennevendo, min. 92) y Juninho (Santiago Trigos, min. 85)
Carlos Moreno, Brian García, Jorge Berlanga, Carlos Sánchez (Salomón Rondón, min. 73), Sergio Barreto, Víctor Guzmán (Alán Bautista, min. 64), Elías Montiel (Alexéi Domínguez, min. 64), Christian Rivera, Kenedy, Oussama Idrissi (Gael Álvarez, min. 83) y Enner Valencia (Luis Quiñones, min. 83)
Goles 1-0 min. 55: Jordan Carillo Rodriguez
Arbitro Daniel Quintero Huitrón
Tarjetas amarillasNathan (min. 28), Kenedy (min. 61), Rubén Duarte (min. 67)
La magia de Ciudad Universitaria reside en su propia arquitectura, un homenaje a la cultura prehispánica, al arte, a la academia. Sus aficionados se entregaron al equipo desde el inicio del torneo y, en especial, esta noche. Fuegos artificiales, humo color azul y oro, cánticos desaforados de los más de 46.000 asistentes. Sabían que debía haber una cofradía para llegar a la final.
Los Pumas iniciaron con furia, con su sello, con el mazo en la mano para intentar encontrar el gol. Lo buscaron por la banda de Álvaro Angulo, el lateral izquierdo colombiano que apunta a Europa. También con los pies intrépidos de Jordan Carrillo.
Robert Morales intentó un cabezazo y pasó por encima del larguero antes de los primeros 15 minutos. Y fue el mismo Morales el que tuvo la opción más clara frente a la portería tras una fenomenal serie de pases que lo dejaron frente a la portería solo y la mandó directo a la pista de atletismo del estadio.
Angulo y Carrillo hacían de las suyas desde la izquierda pero no podían conectar un buen centro. El Pachuca se dedicó a vigilar y preparar un aguijón al contragolpe. Ahí en la punta estaba Enner Valencia, de 36 años, el gran goleador de Ecuador. El primer tiempo fue una desbocada del equipo de la UNAM sin encontrar la red.
El partido de ida dejó desangelados a los aficionados de Pumas que estaban acostumbrados a que sus jugadores se lanzaran al ataque desde el primer minuto, como este domingo. Esa imagen del felino agresivo se diluyó durante los primeros 90 minutos en un partido soso, en el que el conjunto de Hidalgo ganó 1-0 con un dardo bien conectado de Oussama Idrissi.
Lo único que consiguieron los universitarios fue reducir los daños y conseguir la expulsión de su rival, el central Eduardo Bauermann. Por eso, los Pumas se lanzaron por todas, solo necesitaban un gol para empatar la serie.
Solo quedaban 45 minutos.
El Pachuca se transformó en un acorazado, los Pumas recurrieron a la charla de Efraín Juárez, los consejos templados de Keylor Navas y al liderazgo de Adalberto Carrasquilla. Los tuzos, en cuanto se hacían del balón, lo movían de banda a banda.
Estaba apretado el juego y había que buscar alternativas. Un tiro libre a favor de Pumas parecía ser la chispa adecuada al minuto 55. Jordan Carrillo, de 24 años, pidió el balón y su trayectoria se estrelló en el poste para el gol. ¡Bum! El Estadio Olímpico Universitario cobró más vida.
El 33 de Pumas se transformó en el 23 de los Bulls de Chicago.
Ahora el guion del partido viró hacia el otro lado cuando Pachuca activó el botón de encendido de Idrissi, un maestro absoluto del regate. Así que los Pumas prefirieron pelear por sus principios, buscar el balón y no tirarse atrás. Era controlar la ansiedad, controlar los últimos minutos.
El conjunto universitario recurrió del banquillo a Ulises Rivas en lugar de Carrasquilla. Rivas, sin embargo, no había podido jugar desde octubre pasado. Luego salió el soldado Santiago Trigos, otro jugador que solo había disputado 24 minutos en el torneo.
La agonía futbolera a veces puede hacer que 10 minutos, los últimos de un partido, sean vistos como el doble. Los aficionados de Pumas tenían el antídoto con su cántico patente de Cómo no te voy a querer. Navas, el costarricense que jugó en el Real Madrid, se encargó de apagar un par de incendios en su área.
“Hoy dirán lo que tengan que decir, pero en esos momentos es cuando muestras el carácter, como entrenador, como persona, mi gente, mi grupo de jugadores. Tengo seres humanos excepcionales, que en todo momento, a pesar de esas circunstancias, siempre creyeron”, contó Juárez, en conferencia de prensa.
El Cruz Azul dejó por el camino a dos conjuntos tapatíos. Primero fue al Atlas (4-2), en una serie donde no tuvo ningún sobresalto. Luego fueron las Chivas, el equipo que enamoró en la Liga MX por su cuidado al balón y su capacidad goleadora. Los cementeros los tumbaron en las semifinales de vuelta (4-3).
La última vez que jugaron la final fue en 2024 cuando perdieron contra el América. Ahora se toparán con unos Pumas que juegan en el alambre, a veces en el límite de perder, aunque con mucha garra.


