
Política
14 jul 2026
Durango, entre el alivio y el horror: La sombra del Teniente "Reyes" y el despliegue de los "Murciélagos"
DURANGO, México.
Hace poco más de un mes, la llegada de 700 elementos federales a la capital duranguense fue celebrada como una victoria sobre el miedo. Tras años de asedio delictivo, la aparente calma que trajeron grupos como los "Murciélagos", los "Perrazos", los "Acorazados" y los "Rinos" desde el 10 de junio, devolvió la esperanza a la ciudadanía. Pero esa paz tenía un precio oculto: un catálogo de horrores que hoy emerge tras casi un centenar de denuncias ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
El patrón: La sombra del Teniente "Reyes"
En el epicentro de esta crisis se encuentra la figura recurrente del Teniente "Reyes", identificado en múltiples testimonios como el mando operativo detrás de una metodología sistemática de abusos, tortura y arbitrariedad. La recurrencia de su nombre en las quejas sugiere un patrón de actuación que requiere una investigación profunda e inmediata.
El saldo de la impunidad: Relación de denuncias ante la CNDH
La brutalidad documentada en los expedientes oficiales retrata una realidad que no puede ignorarse:
Folio 2026/63089 (Alexis Antonio Moran): Denuncia haber sido golpeado por 13 personas tras ser abordado frente a una Volkswagen, siendo llevado con la cabeza tapada bajo amenazas de muerte.
Folio 2026/60338 (Homicidio de Arturo Pérez Deraz): Se denuncia el homicidio, tortura y tratos crueles contra Arturo Pérez Deraz el 26 de junio de 2026, a manos de elementos señalados como "murciélagos".
Folio 2026/63135 (Carlos Javier Rodríguez Macías): Relata haber visto a la Guardia Nacional embestir a un hombre en Casa Blanca, quien fue trasladado inconsciente a los baños de una gasolinera y cuyo paradero se desconoce.
Folio 2026/64996 (Carlos Alberto Cruz Véliz): Denuncia agresiones físicas, verbales y robo de pertenencias por parte de SEDENA el 8 de julio, incluso dentro del área de urgencias de la Cruz Roja.
Folio 2026/65743 (Cristian Adrián Luna Rojas): Denuncia privación de la libertad, tortura y lesiones; relata haber sido llevado a la "presa del hielo" donde fue torturado con un tubo, pinzas de presión y un martillo.
Folio 2026/63091 (Diego Moran): Denuncia que elementos de la Guardia Nacional lo interceptaron y golpearon en la cabeza hasta dejarlo inconsciente al intentar ingresar a la fiscalía del estado.
Folio 2026/65779 (Juan Manuel Hernández Atilano): Denuncia tortura, amenazas y abuso sexual por parte de SEDENA; relata haber sido golpeado con un bat, torturado con una navaja y abandonado desnudo en la carretera libre a Mazatlán.
Folio 2026/63142 (Luis Andrés Pérez Velázquez): Denuncia abuso de autoridad y violencia física por parte de SEDENA el 25 de junio en Plaza Galas, donde fue golpeado con un "rompehuesos" y robado.
Folio 2026/63678 (Ma. del Rosario Espinoza Contreras): Denuncia la violación de la privacidad de su domicilio el 6 de julio, donde elementos de SEDENA y la Guardia Nacional ingresaron sin orden de cateo.
Folio 2026/63076 (María Lucero Pérez Villapudua): Denuncia que el 3 de julio elementos de SEDENA irrumpieron violentamente en su domicilio, encañonándola a ella, a su esposo y a sus tres hijas menores, incluida una bebé de siete días de nacida.
La sociedad ante una "película de terror"
Lo que inicialmente fue recibido con optimismo, ha degenerado en un clima de terror generalizado. La sociedad duranguense, lejos de sentirse protegida, vive hoy bajo el miedo constante ante estos operativos que parecen ejecutarse con absoluta impunidad. La percepción colectiva es la de estar protagonizando una "película de terror" donde el abusador porta uniforme oficial.
Ante este escenario de atropellos sistematizados, las familias de Durango han decidido romper el silencio y unirse. El dolor compartido por el abuso y la impotencia frente a la violencia han tejido una red de resistencia ciudadana que exige respuestas. Los padres, hijos y hermanos de las víctimas han comprendido que su tragedia no es un hecho aislado, sino una política de miedo que amenaza con desmantelar la paz social que tanto anhelaban.
Un llamado urgente a la justicia
La eficacia contra la delincuencia no puede ser coartada para el ejercicio del terrorismo de Estado. Durango clama por justicia ante lo que parece ser una replicación de las prácticas que, supuestamente, estos grupos vinieron a erradicar.
Hacemos un llamado enérgico al Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y a todas las instancias políticas y jurídicas competentes, para que revisen de forma inmediata el actuar de estos grupos de élite.
La impunidad con la que operan el Teniente "Reyes" y sus subordinados no solo ensucia el uniforme, sino que destruye el tejido social y la confianza en nuestras instituciones.
Exhortamos a los medios de comunicación y a la sociedad civil a no silenciar estos horrores. La seguridad no debe construirse sobre los cimientos de la tortura y el abuso. ¡Justicia para las víctimas de Durango!


